Hangeando con la juventud (SPN 482)

​Como yo nunca he ido a España, no puedo decir por cierto que yo se exactamente como son los jóvenes en comparación a los en los Estados Unidos. Pero según lo que yo veo en mis estudios en la clase de Español, hay unas diferencias. En España muchos jóvenes no trabajan por diferentes razones. Primero hay el problema de la falta de empleo donde es difícil encontrar trabajo. También muchos jóvenes no van a la escuela, como la universidad. Se quedan en casa con sus padres y ayudan a mantener su hogar. Por otro lado, en los Estados Unidos, hay menos desempleo y hay más jóvenes que van a la universidad. Después de terminar con la universidad, los jóvenes quieren ser independientes y vivir afuera de la casa de sus padres. Los jóvenes en España tienen una vida de noche más grande que los en Estados Unidos. Regresan a su residencia muy tarde, y salen más noches en la semana. En contraste, en los Estados Unidos también hay fiestas, clubs, y bares de noche, pero no es tan grande en la cultura americana que en la española. En mi opinión, tal vez la razón porque los españoles parecen más flojos en comparación con los estadounidenses es porque salen más tarde y pasan la noche festejando. ¿Pero si no trabajan, como pueden pagar por sus bebidas y tragos en las fiestas, clubs, y bares?

El corazón de la juventud (SPN 482)

​Los jovenes americanos y los jovenes españoles tienen vidas muy diferentes. Me parece que la vida de un chaval español está más centrada en la familia, la vida nocturna, los amigos, las fiestas, y la comunidad. Por lo contrario, la vida de un adolescente americano está más centrada en la educación, la carrera, y la independencia. En general, los chicos españoles van a vivir en casa con sus padres hasta cerca de treinta años, y les gusta salir a los bares y los clubes, y es más sociable. En contraste, un zagal americano se centra más en convertirse en un éxito financiero y independiente y es menos sociable. En los Estados Unidos, he observado que mucho de la generación de hoy que conozco quieren ir a universidad, obtener una carrera lucrativa, y comprar una casa. Les gusta ir a fiestas y pueden ser de tipo sociable, pero no cada noche, sólo en los fines de semana. Yo pienso que quizás una combinación de los dos tipos de vidas sería perfecto.

Esperanza para la educación (SPN 482)

Entrevista con el Ministro de Educación de España, José Ignacio Wert

Encontré lo que Wert estaba diciendo muy interesante, porque no es exactamente lo que me esperaba viniendo de alguien en una posición de poder. Sus prioridades a la hora de que el sistema educativo son muy diferentes a las mías y reflejan sus opiniones un poco más conservadores. Cuando yo estaba pasando por la escuela me dieron varias clases que intentaron de prepararnos para un mundo más real- todo lo cual se refirió a la importancia de la higiene personal y educación sexual. En mi opinión, los dos partes de estas clases deben ser una parte de currículo básico, que cada uno necesita para crecer con buena suerte. En los EEUU la mayoría de nosotros hemos tenido al menos tres clases de educación sexual espaciados entre la escuela primaria, secundaria y preparatoria. En contraste, en la entrevista, Wert dijo que esta sería una de las últimas cosas que le contaría al establecer sus prioridades. Yo tengo que estar de acuerdo con nuestro sistema de instrucción aquí en los EEUU porque nuestro objetivo principal no es la rigidez. Somos capaces de centrarse en un espectro más amplio de temas que se pueden aplicar en el mundo y que será útil en el futuro. Entiendo la importancia de la religión, y si alguien ensenarlo- no me importa, pero en mi opinión personal, en un ambiente de la escuela o sala de clase, la educación sexual y la higiene personal son más importantes. No es que esos tópicos vale más, pero son temas que son imperativo para el crecimiento y bienestar de nuestros jóvenes y generaciones siguientes.

El casamiento como prioridad (SPN 482)

En el texto de Rivas “Cuando la rebeldía es casarse,” se nos muestra como el matrimonio en España se está haciendo más extraño. Hoy en día España es un país con una cifra muy baja de natalidad y alta en el divorcio. El matrimonio es importante para los españoles, pero yo creo que es algo más importante para los mexicanos. En mi opinión, una persona se debe casar entre los 25-29 años para poder empezar una familia. Tener una familia es algo muy importante para mí, y un matrimonio es el primer paso, claro yo también pienso que se debe estudiar y tener sus propios sueños. Un matrimonio ideal para mi es casarse en la iglesia esto es algo que muchos españoles todavía valoran. Yo creo que un matrimonio ideal es uno donde ambas personas tienen sus propias metas pero a la misma vez quieren compartir su vida juntos. El estudio y el dinero son cosas muy importantes para la mayoría de los españoles. Yo creo que muchos españoles han encontrado a esa persona, pero la vida nocturna, las fiestas, el viaje y el estudio son cosas más importantes para ellos. Yo creo que todo eso que los españoles hacen solos como el viaje, se puede hacer con otra persona. Es obvio que no va a ser la misma experiencia, en comparación cuando estaban solteros. ¿Pero si esa persona es parte de tu felicidad porque no compartir esos momentos de tu vida con ellos?

Las vidas vacías (SPN 482)

En el momento actual, mientras el fenómeno del botellón se ha convertido en tema controvertido, debemos considerar no sólo los problemas que resultan del botellón mismo sino también la aflicción de la cual el botellón es mero síntoma. En vez de preguntarse por qué no está prohibida esta costumbre vulgar, los mayores deben preguntarse por qué en primer lugar sus hijos se han acostumbrado a celebrarla. ¿Por qué ocupa el alcohol un espacio tan central en la cultura popular, y por qué se demuestra esta predilección de manera tan pública, tan sucia, tan ruidosa? Es seguro que la economía juega un papel, ya que es bastante más barato emborracharse con una botella en la calle que hacerlo copa tras copa en un bar. Pero ¿por qué hay que emborracharse? ¿No ven los jóvenes nada más para pasar el tiempo libre que les proporciona ampliamente el desempleo? Me trae a la mente El triunfo de Baco de Velázquez: Baco, dios grecorromano del vino, rodeado por borrachos, corona a uno de ellos con hojas de hiedra. Mientras que la mirada del dios está apartada y distante, las sonrisas grotescas de los hombres nos miran directamente, como preguntándonos, “¿Y qué más da? ¿Qué más nos ofrece la vida?” Según lo veo yo, el verdadero problema del botellón no es la basura ni el ruido ni el alcohol mismo, sino el vacío que intenta llenar esta generación con beber. O quizás mejor dicho, los vacíos: aquellos huecos económicos, culturales y espirituales que amenaza con sumergir las lanchas de nuestras almas en un mar de apatía. Debemos hacer más que sacar agua botellas si queremos mantenernos a flote.

¿Patrón y productividad? (SPN 482)

​Con la combinación de la tasa de desempleo muy alto y una gran población de jóvenes, la reputación de la juventud en España es muy conocida por su trabajo muy duro. Chistes. En realidad, mi impresión de la juventud en España es de fiestas, alcohol, y los clubs. Con noches infinitas bailando en los clubs y disfrutando bebidas en los bares hasta muy temprano por la mañana, me parece que España es un paraíso para los flojos. No es para decir que no haya grupos de individuos que están en la universidad y muchos que trabajar muy duros. Pero también hay un gran populación de ‘ninis’, personas que no asistan la universidad ni trabajan. En contraste, los EEUU tiene una población de jóvenes que quieren tener un buen tiempo, por supuesto. Dios mío, oye a las conversaciones en los Commons cada domingo durante el desayuno, es prácticamente una competición para ver quien hizo la cosa más estúpida la noche pasada. ‘Oye, hombre, no recuerdo nada de anoche!’ Pero imagino que el alcance de este tipo de actividad es más intenso en España. Posiblemente por causa de una edad más joven de beber legal y también las diferencias de economía y cultura allí. Muchos no quieren vivir con sus padres después de la universidad en los EEUU pero el opuesto es más común en España. Si quieres ser independiente aquí necesitas trabajar y muchas veces tener una educación. Básicamente, el ‘Slacker Culture’ vivo en España y los EEUU pero no de la misma extensión, en mi opinión.

La generación plástica (SPN 482)

Es una sociedad donde las chicas son delgadas, los chicos son fuertes y las fiestas no terminan nunca. Desde mi perspectiva, es la percepción de la vida del adolescente típico en los Estados Unidos que recibimos en Mean Girls, una película con Lindsay Lohan. Las muchachas son rubias con teces blancas como la versión más nueva de Barbie. Hay reglas para decirles qué tipo de ropa es aceptable y en qué día. Las animadoras salen con los jugadores de futbol y con los hombres que tienen los músculos más grandes. Es casi prohibido charlar con personas de otra clase social. Es obvio que es más importante tener una buena apariencia física que ser inteligente o recibir buenas notas. Ser un miembro de un club de matemáticas o de ciencias es “el suicidio social”. Me hace pensar que la vida del joven ordinario es perfecta en cada manera. Pero la pregunta permanece: ¿podemos creer todo lo que vemos en las películas? O ¿Estamos apoyando este estilo de vida materialista?

¿Nihilismo o activismo? (SPN 482)

Una vez, mi profesor de teología mencionó que él tiene esperanza para el futuro de los jóvenes de los EEUU porque tenemos metas, encontramos importancia en muchas cosas y las queremos mejorar—esto no es algo que se puede decir de los de España. Los cuentos que hemos leído como Billetes y Solo por ahí muestran que hay un vacío que estrecha por todos los jóvenes de España. Me imagino que este vacío cual intentan de llenar con drogas, alcohol, discotecas y bares. Sí, ya sé que suena pesimista pero después de vivir en un país como los EEUU por 19 años donde siempre hay una meta para alcanzar, los jóvenes de España parecen flojos por lo menos. Entiendo que la búsqueda de identidad de un joven es universal, todos buscamos nuestro “yo” en una forma u otra, pero según lo veo yo, los jóvenes de Espana se han rendido. Me recuerdan al chico de la novela, The Catcher in the Rye, y como fingen su felicidad como Billetes. Sí, bastante deprimente, pero creo que un cambio está cerca. Hay temas que afectan a los que categorizamos como flojos, alcohólicos, drogadictos y apáticos y ellos están tomando acción. La huelga del mes pasado mostró que algunos sí están teniendo interés en algunos asuntos, así aunque ahora la juventud de España son un “slacker culture” hay esperanza para su futuro.

La vida de la juventud española (SPN 482)

​Yo conozco a un amigo español que cabe muchos de los estereotipos de los jóvenes españoles. Creo que él pertenece a la “cultura slacker,” de que hemos hablado en clase. Él tiene veintiún años entonces él puede entrar a los bares y clubes en los EEUU, y a él le gusta tomar bebidas de alcohol mucho. Desde mi perspectiva, él siempre quiere tomar bebidas alcohólicas con todos nuestros compañeros. Además, él se preocupa mucho de la moda materialista; él compra ropa rica, y sabe muchísimo de coches de lujo. También, a mi compadre español le encanta el fútbol (no puedo culparlo); por ejemplo, él mira fútbol muy frecuentemente durante clases. Asimismo, pienso que él no quiere casarse a una edad temprana, aun su madre no quiere que él se case a una edad temprana. Al contrario de esos diferencias, mi conocido no es independiente. Me parece que él no puede hacer nada sin llevar a alguien consigo. Como se puede ver, mi amigo pertenece bien a los estereotipos de jóvenes españoles.

Youth Shift

In my teaching Spanish youth is the lense through which we make predictions about Spain’s future. Not so long ago, our vision of Spain’s future was not optimistic. Profound apathy was associated with young people in Spain. These associations were made evident in short stories we read like Puértolas’ “Billetes” or Rivas’ “¿Qué me quieres, amor?” Clara Sánchez’ novel, “Las últimas noticias del paraíso” summed up the slacker mentality of a generation.

Faced with economic crises on many fronts, Spaniards in general, but particularly youth, have mobilized. The 15M movement, an occupy demonstration in response to the coming elections in May 2011, sparked a global occupation on the fifteenth of October in 2011, rebranded “Occupy Wallstreet” by disenfranchised Americans.

Fed up with government cuts, and the corruption that led to the crisis in the first place, Spaniards (young and old as retirees defended their pensions) took the streets occupying plazas across Spain for weeks in May of 2011. Madrid’s Puerta del Sol occupation boasted of childcare, tech support and other vital services. They repeated the effort in October.

In 2013 Spaniards continue to mobilize to thwart cuts to education and other social programs. Hence the tone has shifted. Having emerged from the long shadow cast by Franco’s dictatorship, today’s generation acts on principles of justice without fear. Silence around the horrors of the Civil War and its aftermath has been broken the effect of which is that Spanish people are raising their voices in response to current economic challenges.

This shift towards activism is heartening, to be sure. But let me offer one word of caution: talented young Spaniards are leaving Spain in droves to find work. Although 40% of young citizens graduate with advanced degrees, 300,000 have left Spain since June of 2012. Highly educated doctors, nurses, scientists and engineers make up this group. This brain drain, a result of Spain’s 50% rate of unemployment for young workers, curbs my optimism for Spain’s future. Activism is an encouraging sign; an exodus of Spain’s best is not. Emigration abroad represents a massive displacement of people that Spanish society cannot afford.